martes, 25 de septiembre de 2012

Una carta con una connotación desafiante


Septiembre 25 - 9:11 pm
Querido... soy yo, de nuevo; con mis preguntas de niña intensa, con mis respuestas que parecen blasfemias y    mi mirada que te dice: "Jódete cabrón". Pero esta vez te planteo una carta, una carta para desafiarte, para que tu verdad se convierta en mentira...tal vez. La razón es obvia. Escribo con el deseo fortuito de sonrojarme, y con una loca pasión por tener un tema con el cuál escribir la siguiente entrada del Blog.
¡Sorpréndeme maldito! Enséñame voces nuevas que vociferan cosas nuevas, enséñame escenarios que me quiten el aliento. Recuérdame que estoy viva, recuérdamelo con el vibrante sonido de mi sistema cardio vascular. Permíteme cantar con George Michael a todo pulmon: "¡FREEEEEEDOOOM!". No me agobies, lléname de vida, lléname de anécdotas para mis hijos, dame una mano. 
La situación es que no quiero ahogarme en la marea de lo matutino, no quiero ser esos ojos que escuchan los mismos sujetos con semblante diferente. No quiero pensar que leo, porque mi realidad me aburre y prefiero enfrascarme en vidas ficticias. No quiero ser el cuerpo que se levanta a las 5:30 am, va a estudiar, duerme una hora y quince minutos y luego se desgarra en un gimnasio. No quiero creer que mi vida es una misma rutina con tan sólo tener quince años. 
Con cariño (?) La niña intensa de los cabellos largos
PD: "En realidad no había una <situación extraña>, sino más bien una sensación intangible e inquietante de estar desubicado..."


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